| 2 comments

El multiverso paralelo de las pruebas de traducción

Por muy curioso que sea, las pruebas de traducción es algo que hacemos todos los traductores y de lo que queda muy poca constancia en el mundo virtual, cosa que hace que a la hora de enfrentarte a una de ellas, la incertidumbre y nerviosismo aumente considerablemente. 
Con este artículo no intento destripar la prueba que te vas a encontrar en tal o tal compañía ya que de hecho, son algo más bien confidencial, pero sí me gustaría dar pistas de cómo prepararse una prueba o qué tipos existen.

1.    ¿Cómo conseguimos una prueba de traducción?
Como veis, voy a empezar por el principio de todo: primero era la nada, luego se creó el mundo, luego te licencias de traducción y una vez acreditado como que sabes traducir, entonces, te dan una prueba de traducción para ver si es cierto.
La forma de conseguir una prueba de estas es, por supuesto, la de espamear a las empresas como si no hubiese un mañana. 
Normalmente hay un apartado en la página web de todas las empresas de trabajos que ofertan, muchas veces estos trabajos van de acuerdo con tus expectativas y puede que encuentres el ansiado trabajo de "corrector" o "traductor". Sin embargo, otras veces los trabajos que ofertan son diferentes. No obstante, nunca hay que dejar de intentarlo así que nunca viene mal enviarles un correo para que sepan que existes.
De esta forma puede que te encuentres en tu bandeja de entrada un maravilloso correo diciendo:

a) Que elijas un día de esa semana y una hora concreta para que te manden la prueba.
b) Que elijas una de las varias opciones que te dan para hacer la prueba.
c) Que te mandarán una prueba mañana.

2.    ¿Cómo nos preparamos la prueba?
Bien esta pregunta es muy variada ya que existen numerosos tipos de pruebas de traducción, sin embargo los trabajos son, a fin de cuentas similares, por lo tanto esperarán cosas de ti parecidas. Me voy a centrar principalmente en las pruebas para puestos como: localización, tester, traducción y corrección (que creo que  abarca principalmente los trabajos de interés para los licenciados en traducción).

Mañana tengo prueba y yo con estos pelos
En primer lugar sea cual sea el puesto para el que te presentas, te pedirán un idioma en concreto. En estos casos establezco siempre el castellano como uno de los idiomas en los que se solicita.
Por lo tanto, siempre lo ideal antes de hacer una prueba sea la que sea es: leer mucho en tu idioma y repasar conceptos gramaticales del otro idioma que se solicita.
Si la prueba es de corrección aconsejo que tengamos instalado en nuestro procesador de textos correctores automáticos de dichos idiomas.
Si la prueba es de traducción o localización aconsejo traducir a modo de repaso textos en general o más técnicos dependiendo de la naturaleza de la prueba.
Más concretamente en el caso de localización, sería interesante acceder a textos o historias de los videojuegos que ha traducido, posiblemente en la prueba se pongan textos referentes a estos artículos y si se tiene algo de conocimiento sobre la historia de estos juegos ya sabrás el contexto de los mismos.
También es recomendable informarse sobre la empresa, productos con los que trabaja, historia etc.

3.    ¿Cómo es la prueba?
Manos a la prueba. Tanto si te dan un día, una semana o una hora, siempre hay que abrirla en el momento de recibirla para poder administrarnos el tiempo. No hemos de pecar de inocentes y pensar que por mucho tiempo que nos den siempre podremos hacer mil cosas antes porque puede ser que luego la abras y se te quede esta cara: 
Por favor, cancele todas mis citas y traiga café
Por lo tanto más vale echarles un ojo aunque no sea una prueba con un tiempo demasiado justo.
Las pruebas que son, sin embargo, de una hora, son algo más tipo examen. Suelen darte algo adecuado a ese tiempo y muchas veces pueden ser segmentos de un texto o un texto completo para traducir. En muchas pruebas de localización te suelen dar un formulario tipo excel en el que van colocando trozos de frases de videojuegos (tanto del juego en sí como de las instrucciones del mismo o uso de la consola) que deberás traducir sin ningún tipo de ayuda adicional como diccionarios o internet.
Por lo general, no obstante, dejan que uses todo tipo de herramientas menos traductores automáticos mientras que te ajustes al tiempo que te piden.
Los casos más extraños que me he encontrado en pruebas de traducción han sido dos. Uno es el caso específico de Amazon y su siempre eterno puesto de Luxemburgo del que se ha discutido mucho en esta entrada en Facebook. El otro caso es de una empresa canadiense que me dio una prueba para la que disponía de dos dias enteros para hacerla. La gran sorpresa es que en esos dos días casi duermo para poder llegar a tiempo.
La prueba constaba de ocho partes más una crítica de un videojuego con una extensión definida entre una página y media de Word en inglés. Entre las ocho partes de la prueba se podía encontrar desde correcciones tanto en inglés como castellano, localizaciones de trozos de juegos, pruebas para comprobar el dominio de la gramática, preguntas sobre tus conocimientos y un maravilloso apartado mega freak donde había preguntas de todo tipo, desde adivinanzas a preguntas que solo los gamers más profundos pueden saber pasando por preguntas en binario o con el texto oculto. (A decir verdad, fue muy divertido y he de decir que me reí muchísimo viendo que no era la única enferma que sabía esas cosas, luego me preocupé por pensar con el tipo de gente que podría terminar trabajando).
Por lo general las pruebas de traducción y corrección se limitan tanto a ver si cumples los conocimientos necesarios tanto en tu idioma nativo como en el del texto original. De normal las preguntas y textos que te ponen son con las típicas diferencias del aún/aun o a ver/haber etc. también te puedes encontrar con algunos problemas ortotipográficos y siempre vienen bien pegarse un repasillo a las reglas que siempre más nos costaron.
Otra prueba que me extrañó mucho fue la de corregir un texto en ruso cuando yo no sé ruso. Me dijeron que me limitase a ver si todos los puntos estaban bien y tenía los mismos párrafos que el original, la prueba fue para mi como una página de Buscar a Wally y, por supuesto, no la pasé.

4.    He hecho ya la prueba, ¿cuándo me dan los resultados?
Niños, bienvenidos al mundo real. Las empresas más majas pueden tardar de entre uno a dos días en contestar. Hay otras que ni eso, nunca se supo de esa prueba que les enviaste. Otras te dicen los fallos que has tenido y por qué no te adecúas a su criterio. Otras se limitan a decir que no la has pasado (punto). Aquí, cada uno es de su padre y de su madre.

5.    ¿Y el resto de pruebas?
Como he dicho, yo iba a opinar sobre las pruebas de localización y corrección. Para las pruebas literarias le agradezco la colaboración y el apunte a Sergio Núñez Cabrera que os aconsejo que lo siguáis tanto en Twitter como que leáis sus entradas en el blog La Piedra Translatofal que no tienen ningún desperdicio. Aquí os copio sus palabras sobre las pruebas de traducción literaria y su odisea profesional:
Mi primera prueba consistió, en realidad, en una propuesta de traducción. Resulta que me leí una novela que me entusiasmó y me decidí a traducir una historia corta que en realidad era una «precuela» de dicha obra. Al final, me entró el gusanillo y traduje todo el libro en mi tiempo libre tras el trabajo de ocho horas que tenía para pagarme un máster. Entonces, me puse en contacto con el chico que llevaba el foro de la editorial y le envié un capítulo para que se lo pasara al editor. Al final, como no contestaban —estas cosas llevan su tiempo, algo de lo que me enteraría más tarde—, le hice el copyright y, pasados unos seis meses y por mucha vergüenza que me dé admitirlo, les envié todo el manuscrito (nota para los novatos: nunca, nunca, nunca hagáis eso, por mucho copyright que haya por medio… no es bueno para la tensión), sin embargo ya era tarde porque ya le habían pasado el encargo a otro, aunque quién sabe si no fue para mejor. No obstante, cuando salió la secuela, no desistí y me puse a traducirla, iniciativa de la que informé al editor. Al final, pasó un vagón de montaña rusa de meses y, para resumir, el editor se puso en contacto conmigo para ver si le podía enviar un capítulo. Seleccioné uno que tuviera mucha chicha, tanto en lo que a dificultades como a calidad narrativa se refiere y, tras revisarlo unas cuantas docenas de veces, lo envié. Y pasé la prueba: me encargaron la traducción. Por fin iba a cumplir uno de mis sueños. Disfruté muchísimo traduciéndolo; es una experiencia que nunca olvidaré. Ese primer correo, la frase «te enviaremos el contrato», la sensación de que estás encauzando tu vida profesional hacia donde quieres tras pasar por varios trabajos que nada tienen que ver con la traducción… Es impagable.  

Espero que os sirva un poco esta entrada y que al menos llena algo el vacío de información que tienen todas estas pruebas. Se agradecen los apuntes, opiniones, consejos, felicitaciones, cheques a mi nombre o al de Sergio, más pruebas y sobre todo la difusión. Un saludo.